Antecedentes:

A lo largo de los últimos 25 años , el abordaje de la informalidad laboral en nuestro pais ha merecido diversos enfoques y tratamientos, pero con reducido éxito hasta hoy. Y es que la informalidad viene comportándose como una variable social compleja y multidimensional. No es el problema de uno o dos ministerios, ni de sólo un Poder del Estado. Su abordaje requiere no solo de tratamientos técnicos-institucionales transversales y verticales, sino también de gobernanza y de acuerdos políticos de largo plazo, que incorporen el concepto de integridad, exigibilidad y sostenibilidad. 

La informalidad laboral no es un problema que solo merezca respuestas sectoriales y de contingencia; en verdad, requiere un tratamiento integrado y holístico, por lo que los desafíos son múltiples y complejos. Uno de aquellos desafíos se vincula a la aspiración legítima que tiene el Perú de ser parte del grupo de países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), lo que podría concretarse el 2021. Sin embargo, formar parte de este conjunto de naciones, que en su conjunto concentran el 70% del mercado y 80% del PBI global, requiere cumplir con una serie de condiciones mínimas, una de ellas relacionada con la competitividad del país.

En esa línea, el gobierno a través del Consejo Nacional de Competitividad, ha elaborado el documento “Agenda de Competitividad 2014-2018 Rumbo al Bicentenario” donde se considera como objetivo final incrementar la competitividad del país para aumentar el empleo formal y el bienestar de la población. Es más, dentro de las tres metas globales se encuentra disminuir en 5% la informalidad laboral. Además, el Ministerio de Trabajo de Promoción y Empleo (MTPE) ha elaborado en el año 2014 una estrategia sectorial de formalización, delimitando acciones para reducir el trabajo informal.

Al 2013 según información de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO) el 56.7 % del total de asalariados del sector privado se encontraba en la condición de informales, es decir sin un contrato laboral y portanto sin la posibilidad de ser beneficiario se sus derechos laborales. En el caso de Lima Metropolitana, dicho indicador llega al 43%. La meta del gobierno es llegar al 2016 a 52% en informalidad laboral a nivel nacional y al 38% en el caso de Lima Metropolitana.

En este contexto, la Superintendencia Nacional de Fiscalización Laboral -SUNAFIL plantea un nuevo modelo de actuación público-privada, orientado a focalizar y catalizar los esfuerzos públicos y privados en ese gran propósito nacional de erradicar la informalidad laboral; pero también a posicionar a la SUNAFIL como una institución con altos niveles de legitimidad ciudadana en la promoción, protección y supervisión del cumplimiento de los derechos y obligaciones sociolaborales y de seguridad y salud en el trabajo.

 

Es aquel espacio geográfico de una juridicción distrital que permite dividir el área de la actuación inspectiva a un nivel micro territorial.

  

 

 En sus dimensiones económica, social e institucional la adecuada implementación de la estrategia Plan Cuadrante Inspectivo (PCI) generaría los siguientes beneficios:

 • Permitirá focalizar y catalizar los esfuerzos públicos y privados conjuntos en el cuadrante, contribuyendo así a reducir de manera efectiva y sostenible los altos niveles de informalidad laboral, lo que contribuirá en mejorar la productividad y competitividad del país.

• Orientará la solución de problemas específicos en cada cuadrante, dado el carácter diverso y heterogéneo de la informalidad laboral en el país.

• Permitirá transitar hacia una cultura organizacional planificada de la SUNAFIL, actualmente reactiva.

 Paralelamente y de manera simultánea la estrategia PCI proporcionará la siguiente información:

• Establecerá líneas de base, indicadores de gestión, metas y responsables institucionales por cuadrante, lo que facilitará su monitoreo y supervisión en logro de las metas planteadas.

• Permitirá generar y proporcionar las estadísticas y diagnósticos en materia socio laboral y de seguridad y salud ocupacional por cuadrante.

• Facilitará la estimación y la asignación de recursos en base a la realidad de cada cuadrante.

• Permitirá planificar y gestionar el cambio, mejorando no sólo la calidad y oportunidad del servicio inspectivo, sino ademas reducir los costos del servicio

 

Lima concentra más de un millón de asalariados del sector privado que laboran sin contrato. Lo siguen en importancia La Libertad y Áncash. Estos tres departamentos concentran el 45.4% del total de asalariados del sector privado sin contrato a nivel nacional, tal como se aprecia en el siguiente gráfico:

             Fuente: Elaboración propia. INEI – ENAHO. 2013 

 

Sin embargo, y dado que el análisis a nivel departamental sólo brinda información macro, necesitamos priorizar y focalizar la actuación inspectiva en espacios territoriales más acotados (microterritorio o cuadrante); por ello con la
finalidad de caracterizar y cuantificar la informalidad laboral en Lima Metropolitana (no incluye la Provincia Constitucional del Callao) se aplicó una encuesta de opinión a los inspectores laborales de SUNAFIL, siendo los principales resultados los siguientes:

Fuente: Resultados de encuesta aplicada al personal inspectivo de la SUNAFIL, del 13 al 17 de Marzo del 2015

 

De otro lado, según registros administrativos de la Municipalidad de La Victoria, existen a mayo de 2015, un total de 58,934 establecimientos (en los rubros comercio, industria y servicios); sin embargo, y de acuerdo a los registros de Planilla Electrónica administrada por el MTPE, a diciembre de 2014, el distrito de La Victoria tenía registrados 11,325 establecimientos. Luego, una primera aproximación del nivel de informalidad en La Victoria estaría determinada por la diferencia de ambos registros: 47,609 establecimientos no registrados.

 

Les permitirá acceder a mayores niveles de productividad y competitividad empresarial, generando mayores márgenes de rentabilidad y la posibilidad también de lograr una mayor expansión empresarial en los mercados nacionales e internacionales; pero también a través de este plan se promoverá la creación, preservación y sostenibilidad de las empresas.

De otro lado, las empresas al insertarse en el sector formal podrán acceder a las diversas instituciones financieras para la obtención de créditos y el financiamiento de su producción, ya sea de productos o servicios.

 

Se tiene planificado iniciar, en el primer semestre de 2016, la réplica del proyecto en los distritos del Cercado de Lima, San Juan de Lurigancho y Villa El Salvador. Se replicará a nivel nacional a partir del segundo semestre de 2016.

 

 

El Plan Cuadrante Inspectivo (PCI), desde su concepción y diseño en febrero de 2015 obtuvo el valioso apoyo técnico y financiero de la  Organización Internacional del Trabajo (OIT) ,colaboración que continúa en 2016 en la fase de implementación del PCI en el distrito de La Victoria. Destaca además la colaboración de la OIT en el desarrollo del componente tecnológico del PCI (mapas geo-refrenciados, visor GIS, aplicativo Smartphone y aplicativo Web del Bus de la Formalidad).